ICC showcases 22 private sector initiatives for climate solutions

UN LIDER ORIENTADO A LA SOLUCION

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La mayoría de las personas pueden ver los problemas. Para eso no se requiere una habilidad o talento especial. Como Alfred A. Montapert señaló: «La mayoría ve los obstáculos; pocos ven los objetivos; la historia registra los éxitos de los últimos mientras que el olvido es la recompensa de los primeros». Quien piense en términos de soluciones en lugar de problemas solamente puede ser alguien que marque la diferencia. Un equipo lleno de personas con esa mentalidad puede hacer muchas cosas. Su tipo de personalidad, educación e historia personal pueden afectar su orientación a encontrarle solución a los problemas. Todas las personas orientadas a las soluciones reconocen estas verdades … piense en ellas: 1. Los problemas son asunto de perspectiva No importa lo que puedan decir, sus problemas no son su problema. Si cree que algo es un problema, entonces lo es. Sin embargo, si cree que esa situación es simplemente un revés temporal, un obstáculo pasajero o una solución en proceso, entonces no tiene ningún problema (porque usted no lo ha creado). Los obstáculos, reveses y fracasos son simplemente parte de la vida. No puede evitarlos. Pero eso no significa que tiene que permitir que se transformen en problemas. Lo mejor que puede hacer es enfrentarlos con una mente orientada a la solución. Es sólo cuestión de actitud. 2. Todos los problemas tienen solución Algunas de las personas que más se han destacado solucionando problemas han sido inventores. Charles Kettering, explicó: «Cuando era director de investigación de General Motors y quería que un problema se resolviera, ponía una mesa fuera del cuarto de reunión con un letrero que decía: “Deposite aquí su regla de cálculo”. Si no lo hacía, alguien intentaría sacar su regla de cálculo. Entonces se pondría de pie y diría: “Jefe, eso no puede hacerse”». La fórmula de Kettering abrió el camino para una carrera que incluyó la creación de más de 140 patentes, la fundación de Delco y un lugar en el Salón de la Fama de los Inventores. Él creía que todos los problemas podían solucionarse y ayudó a cultivar esa actitud en otros. Y si quiere ser una persona orientada a encontrar soluciones, tiene que estar también dispuesto a cultivar esta actitud. 3. Los problemas pueden hacer dos cosas: lo detienen o lo retan Orison Swett Marden, fundador de la revista Success [Éxito], dijo que «los obstáculos se verán grandes o pequeños según usted sea grande o pequeño». Los problemas lo hacen sufrir o lo ayudan. Depende cómo los enfrente, le impedirán seguir adelante o lo harán esforzarse de tal manera que no sólo podrá vencerlos sino que en el proceso llegará a ser una persona mejor. Usted decide. Los obstáculos se verán grandes o pequeños según usted sea grande o pequeño. —Orison Swett Marden

ALGO PARA PENSAR ¿Cómo mira a la vida? ¿Ve una solución en cada desafío o un problema en cada circunstancia? ¿Vienen a usted sus compañeros de equipo porque tiene ideas de cómo vencer los obstáculos, o evitan hablarle de sus dificultades porque usted hace las cosas más difíciles? Lo que usted es determina lo que ve. Cuando tiene que enfrentarse a los problemas, sólo tiene cuatro alternativas: escapa de ellos, pelea con ellos, se olvida de ellos o los enfrenta. ¿Qué es lo que usualmente hace?

ALGO PARA HACER Para transformarse en un miembro del equipo más orientado a la solución de problemas … • Niéguese a rendirse. En el mismo momento en que esa persona quiere decir: «Me rindo», otra que enfrenta la misma situación estará diciendo: «¡Qué granoportunidad!» Piense en una situación imposible que tengan usted y sus compañeros de equipo. Decida no darse por vencido hasta que dé con la solución. Reenfoque su pensamiento. No hay problema que pueda resistir el asalto de un pensamiento sostenido. Dedique tiempo para trabajar con el problema compañeros clave. Asegúrese de dedicar el mejor tiempo del día, no cuando esté cansado o distraído. Revise su estrategia. Albert Einstein, ganador del Premio Nobel de Física, dijo: «Los problemas cruciales que enfrentamos no los podemos resolver al mismo nivel de pensamiento que teníamos cuando los creamos». Salga del encierro de su pensamiento típico. Rompa algunas reglas. Reflexione sobre algunas ideas absurdas. Redefina el problema. Haga lo que sea necesario para generar ideas frescas y aborde el problema. Repita el proceso. Si al principio no tiene éxito en resolver el problema, no se desespere. Si lo resuelve, entonces repita el proceso con otro problema. Recuerde, su meta es cultivar una actitud orientada a encontrar soluciones que pueda poner a trabajar todo el tiempo. No hay problema que pueda resistir el asalto de un pensamiento sostenido.

ALGO PARA EL CAMINO En 1939 las tropas soviéticas entraron y anexaron los estados del Báltico, incluyendo a Latvia. El vicecónsul estadounidense en Latvia, capital de Riga, vio lo que estaba pasando y le preocupaba que los soldados soviéticos saquearan la sede de la Cruz Roja Americana. Se comunicó con el Departamento de Estado para pedir autorización para izar la bandera de los Estados Unidos más alta que la bandera de la Cruz Roja para proteger las provisiones que allí había, pero la respuesta de sus superiores fue: «No existe precedente para actuar de esa manera». El vicecónsul izó la bandera. Luego mandó un mensaje al Departamento de Estado en el que decía: «En esta fecha, he establecido un precedente». Por lo general, las soluciones están en el ojo del observador.

John C. Maxwell

Group of happy business people laughing

VALORAR A OTROS

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Los miembros de un equipo siempre aprecian y admiran a alguien que es capaz de ayudarles a alcanzar otro nivel, alguien que los haga sentirse importantes y los capacite para alcanzar el éxito. Estas personas son como Bill Russell, ex jugador de los Celtics de Boston, quien tiene un lugar en el Salón de la Fama de la NBA y dijo: «La forma más segura para saber lo bien que he jugado es ver cuánto he hecho para que mis compañeros hayan jugado bien».
Los jugadores que añaden valor a sus compañeros tienen varias características en común:
Valoran a sus compañeros de equipo
El empresario Charles Schwab dijo: «Todavía no he encontrado a un hombre que, sin importar su posición, no haya hecho un mejor trabajo y hecho un mayor esfuerzo bajo un espíritu de aprobación que bajo un espíritu de crítica». Los miembros de su equipo pueden decir si usted cree en ellos o no. El rendimiento de las personas usualmente refleja las expectativas de aquellos a quienes respetan.
Realzan los valores que son importantes para sus compañeros
Los jugadores que valoran a otros hacen más que apreciar a sus compañeros de equipo; entienden lo que es importante para ellos. Escuchan para descubrir de qué hablan y en qué gastan su dinero. Este tipo de conocimiento, junto con el deseo de relacionarse con sus compañeros, crea una fuerte conexión entre todos. Y hace posible la próxima característica de los jugadores que añaden valor a sus compañeros.
Añaden valor a sus compañeros
Agregar méritos es realmente la esencia de realzar a otros. Es encontrar formas de ayudarles a mejorar sus habilidades y actitudes. Alguien que realza los méritos de otros busca los dones, talentos y la singularidad de los demás y luego les ayuda a aumentar sus habilidades para beneficio personal y el de todo el equipo. Una persona que añade valor a los demás es capaz de llevarlos a un más alto nivel.
Hacen de sí mismos personas más valiosas
Las personas que valoran a los demás se hacen ellos mismos mejores no sólo porque con esa actitud se benefician personalmente sino también porque ayudan a los demás a ayudar a otros. Nadie puede dar lo que no tiene. Por ejemplo, en básquetbol, un gran jugador como Karl Malone recibe la ayuda del campeón en asistencia el extraordinario John Stockton. Si usted quiere aumentar la capacidad de un compañero de equipo, hágase usted mismo mejor.

ALGO PARA PENSAR
¿Cómo lo ven sus compañeros de equipo? ¿Reconoce los méritos de los demás? ¿Los hace mejor de lo que pueden ser sólo con su inspiración y contribución? ¿Conoce realmente el valor de los miembros de su equipo? ¿Aprovecha esas características añadiéndoles valor en esas áreas?
Convertirse en una persona que añade valor a los demás no es siempre fácil. Se necesita seguridad personal para reconocer los valores de los demás. Si en lo profundo de su ser cree que ayudar a otros de alguna manera le va a afectar negativamente a usted o menoscabará sus posibilidades de éxito, entonces hacerlo le va a resultar hasta doloroso. Pero, como dijo Henry Ward Beecher: «Nadie está más equivocado que el egoísta». Cuando un miembro de un equipo reconoce con generosidad los méritos de sus compañeros, añade valor a los suyos.
ALGO PARA HACER
Si quiere ser un miembro del equipo que añade valor a sus compañeros, entonces haga lo siguiente:
• Crea en otros antes que ellos crean en usted. Si quiere ayudar a alguien a que sea mejor, entonces tiene que dar usted el primer paso. No al revés, es decir, dejar que los demás tomen la iniciativa. Pregúntese: ¿Qué tiene esta persona que sea especial, único y admirable? Luego comparta sus observaciones con esa persona y con otros. Si cree en los demás y les atribuye una buena reputación, les ayudará a ser mejores de lo que creen que son.
• Sirva a los demás antes que a usted. Uno de los servicios más beneficiosos que puede realizar para ayudar a los demás es que logren alcanzar todo su potencial. En su familia, ayude a su cónyuge. Libere tiempo y recursos para tener experiencias enriquecedoras. En el campo de juego, busque la manera de pasar la pelota a sus compañeros de equipo. En los negocios, ayude a sus colegas a brillar. Y cada vez que le sea posible, dé créditos a los demás por los triunfos del equipo.
• Añada valor a los demás antes que estos le añadan valor a usted. Una verdad básica de la vida es que la gente siempre busca la compañía de quienes los valoran y se alejan de quienes los desvalorizan. Usted puede añadir valor a otros destacando sus puntos fuertes y ayudándoles a concentrarse en mejorar. Pero recuerde esto: aliente y motive a otros fuera de su zona de comodidad pero nunca fuera de su zona de capacidad. Si trata de forzar a alguien para que trabaje en áreas en las que no tiene talento, sólo lo va a frustrar.

Tomado del Libro Las 17 cualidades esenciales de un jugador de equipo del Dr. John C. Maxwell

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COMIENCE AHORA

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A principios de los años 70, tuve la oportunidad de escuchar un discurso del señor W. Clement Stone, coautor de uno de los libros de motivación de mayor ventas en todos los tiempos, “El Éxito a través de la Actitud Mental Positiva.” A la edad de 6 años, Stone vendía periódicos en las calles de Chicago para ayudar a su madre viuda con el pago del alquiler. Cuando tenía 13 años, ya tenía su propio kiosco de periódicos. Después, con $100 ahorrados con mucho esfuerzo, fundó lo que se convertiría en un imperio de seguros multimillonario en dólares. Su propia historia – de pobre a rico – lo convenció de que, con una actitud mental positiva, cualquiera podía convertirse en exitoso. La fórmula que él compartió con nosotros ese día no daba cabida a la demora: “Cuando usted despierte en la mañana, comience con una frase, “hágalo ahora, hágalo ahora, hágalo ahora, hágalo ahora,” dijo, añadiendo que deberíamos repetir esas dos palabras 50 veces en la mañana y 50 veces antes de ir a la cama.

El mensaje que él quiso dejar en nuestras mentes era sencillo: Si usted quiere ser exitoso, no lo deje para mañana. Hágalo ahora mismo. Stone, quien murió en 2002 a la edad de 100 años, fue un excelente ejemplo del poder de comenzar. Él no permitió que obstáculos significantes lo disuadieran de convertirse en exitoso porque él entendió que el viaje de las mil millas realmente comienza con un paso. Yo no sé lo que usted necesita para comenzar. Puede que sea un programa MBA (Master in Business Administration). Un curso para aprender otro idioma. Un programa de liderazgo. Un régimen de ejercicios. Una nueva manera de dirigir las reuniones. Actualizar sus procesos de contratación. La búsqueda de un nuevo empleo. No importa lo que sea. Solamente comience ahora.

Si usted todavía está dudando, permítame darle tres razones más del por qué usted debe comenzar ahora:

Comience ahora porque hoy es importante:

La frase – hoy es importante – no es solamente el título de mi libro. Representa una profunda convicción que tengo yo para tomar prestado una línea de Benjamín Franklin, “Un hoy vale dos mañanas.” Esto es lo que yo creo. La mayoría de las personas – incluyendo muchos líderes – sobre exageran el ayer, sobre estiman el mañana y subestiman el hoy. El hecho es que los “buenos viejos tiempos” nunca fueron tan buenos como nosotros los recordamos, y el mañana a menudo no es tan productivo como nosotros pensamos que será. Hoy es el día que importa, el día con el potencial más grande para el logro.

Comience ahora porque así remueve la barrera más grande de su éxito:

¿Sabe usted cuál es esa barrera? Es de lo que W. Clement Stone nos advirtió: Demorar. Cualquiera que presume acerca de lo que va a hacer mañana probablemente hizo lo mismo ayer. Mi amigo Dick Biggs hizo un impactante y profundo comentario, un día mientras almorzábamos juntos: “John,” dijo, “permíteme decirte cuál es la brecha más grande. La brecha más grande está entre saber y hacer.” Eso es tan cierto.

Comience ahora porque es la puerta abierta para la oportunidad:

El trabajo que nunca comenzó es el que se lleva más tiempo en terminar. Déjeme decirle algo, usted no puede ganar si usted no comienza. Usted debe pasar por la puerta de la oportunidad cuando ésta se abre para usted, porque usted no sabe cuánto tiempo va a permanecer abierta o si se volverá a abrir. Me gusta esta declaración de Karen Lamb: “Dentro de un año usted pudiera desear el haber comenzado hoy.” Ésas son palabras fuertes de advertencia, especialmente para las personas que están renuentes a comenzar porque están cómodas con su condición, le temen al fracaso o no quieren iniciar el esfuerzo. Esto resalta un problema que sobresale en el mercado del siglo XXI: Nosotros queremos el reconocimiento del éxito sin antes pagar su precio. Desafortunadamente, como lo señaló Seth Godin, autor de Purple Cow y Permission Marketing, en el ejemplar de “Fast Company” en mayo del 2003: “usted no puede tener uno sin el otro.” “Usted no gana una medalla de oro Olímpica con unas pocas semanas de entrenamiento intensivo,” escribió Godin. “Las cosas no se dan de la noche a la mañana. Todas las grandes compañías, todas las grandes marcas, todas las grandes carreras han sido construidas exactamente de la misma manera: poco a poco, paso a paso.”

En otras palabras, no existe una solución mágica para el éxito. Pero si hay un primer paso, y ese primer paso es comenzar. No mañana, sino hoy. No la próxima semana, sino ahora. Anne Frank dijo: “Que maravilloso es que no necesitemos esperar un solo minuto para comenzar a mejorarnos a nosotros mismos y nuestro mundo.”

Comience a mejorarse hoy, y el resto será historia

Tomado del Libro 40 artículos del Dr. John C. Maxwell